15 de decembro – Cuarteto AmarArt & Ona Cardona

Programa:

Wolfgang Amadeus Mozart (1756 – 1791) – Quinteto para clarinete en la mayor, K.581

Johannes Brahms (1833-1897) – Quinteto para clarinete y cuarteto de cuerdas en si menor Op.115

 


Cuarteto AmarArt & Ona Cardona, clarinete

El Cuarteto AmarArt está considerado por la crítica especializada y el público como uno de los mejores cuartetos de cuerda actuales. Sus integrantes son destacados solistas y profesores, con brillantes y dilatadas carreras, que dedican parte significativa de su actividad concertística al ámbito camerístico.

Mariana Todorova, violín

Es Concertino de la Orquesta Sinfónica de RTVE desde 1997. Natural de Varna, Bulgaria, posee el Premio Cultural de dicha ciudad. Es ganadora del Primer Premio del Concurso Internacional Kocian en Checoslovaquia. Asimismo posee el Primer Premio del Concurso de música de cámara Zlatnata Diana de Pleven. En 1995 ganó el prestigioso Premio Pablo Sarasate concedido por la Fundación Loewe y ha actuado en concierto con el Stradivarius del compositor. Toca con un violín Joseph Ceruti del año 1844.

Assumpta Pons, violín

Nace en Menorca. Estudia violín con Jaume Francesch, Alfred Malececk, y Xavier Turull. Asiste a cursos de perfeccionamiento con Regis Pasquier, Gerard Poulet y Ruggiero Ricci entre otros, y se especializa en violín barroco con Hiro Kurosaki.

Ha ganado el Primer Premio del Ateneo de Maón, el Primer Premio de Grado Superior de Violín y el Premio Extraordinario Superior de Música de Cámara en el Conservatorio Superior del Liceo.

Rocío Gómez, viola

Obtiene su Diploma de Solista como alumna de Nobuko Imai en el Conservatoire Supérieur et Académie de Musique Tibor Varga en Sion, Suiza.

Obtiene plaza en la Orquesta Sinfónica de RTVE. Ha ocupado el puesto de asistente de Solista de Viola en la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña, OBC, siendo también profesora en el Conservatorio Superior de Música de Zaragoza. En la actualidad es profesora de Viola en el Conservatorio Profesional de Música Teresa Berganza de Madrid.

Ángel García Jermann, violoncello

Es violoncello solista de la Orquesta Sinfónica de RTVE durante 11 años. En la actualidad es catedrático de violoncello en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Cursa estudios superiores de postgrado en la Hochschule für Musik Detmold, Alemania. Durante este periodo recibe además clases de, entre otros, Cristophe Coin, Boris Pergamenschikow y Mstislav Rostropovich. Es becado por el Ministerio de Cultura, Juventudes Musicales de Madrid y de España. En 1994 gana el 1er Premio en el Concurso Permanente de Juventudes Musicales de España.

 Ona Cardona, clarinete

 Ona Cardona es una de las clarinetistas más reconocidas de su generación. Galardonada en numerosas ocasiones, sus actuaciones destacan por la pasión y frescura que transmite en diversos formatos de música de cámara y por su creativa personalidad cuando se expresa como solista con orquesta. Invitada en los principales festivales internacionales, su versatilidad abarca un amplio repertorio desde la música clásica hasta los estrenos contemporáneos. Compagina su carrera concertística con la docencia en el Conservatorio Superior de Música de Aragón.

 

Quintetos con clarinete. Mozart y Brahms.

 Estos quintetos para clarinete representan dos cimas, no sólo del repertorio para clarinete, sino también del género de la música de cámara. Escritos al final de las vidas de los dos compositores, encarnan la madurez, la profundidad, la experiencia y, posiblemente, incluso la premonición de un final que pronto iban a experimentar en primera persona.

Resulta significativo que ambas obras se inspiraran en clarinetistas concretos: Anton Stadler en el caso de Mozart y Richard Mühlfeld en el de Brahms. Los dos eran músicos destacados, conocidos además por su predilección por los instrumentos ligeramente inusuales. Stadler había trabajado con el fabricante de instrumentos Theodor Lotz para desarrollar el clarinete di bassetto, un instrumento con un registro grave ampliado. Y Mühlfeld tocaba los clarinetes con el sistema Bärmann, ligeramente desfasados, creados por Georg Ottensteiner en madera de boj, en una época en la que la mayoría de los intérpretes usaban instrumentos de madera de granadillo y un mecanismo más avanzado.

El 29 de septiembre de 1789, Mozart anota en su catálogo temático, su nuevo Quinteto para Clarinete y Cuerdas en La mayor, catalogado posteriormente como KV 581.  La primera presentación de la obra reunió a Mozart y a Stadler. El compositor, una vez más tocando su instrumento preferido, la viola, y el “milagro de Bohemia”, tocando su nuevo basset clarinet. El quinteto fue estrenado el día 22 de diciembre de ese mismo año en el concierto anual de navidad a beneficio de las viudas de músicos vieneses. 

La belleza de sus cuatro movimientos transforma al Quinteto en una de las más grandiosas obras de la música de cámara. Quizás sea, además, una de las composiciones más importantes de Mozart. Y nuevamente debe hacerse referencia a la influencia de su amigo Anton Stadler, quien ejecutó una obra que lo situaría como un clarinetista sobresaliente, más de lo que ya lo era al momento de su estreno. En la actualidad se lo conoce como el “Quinteto Stadler”.

En el verano de 1891, inspirado por la experiencia de haber escuchado al clarinetista principal de la Orquesta de la Corte de Meininegen, Richard Mühlfeld, Brahms compuso el Trío en la menor para Piano, Clarinete y Violonchelo Op.114, y el Quinteto para Clarinete y Cuerdas Op.115. Tres años después compuso las dos Sonatas para Clarinete y Piano en fa menor y mib mayor, Op.120. Con estas obras cerró Brahms su larga producción de música de cámara, y su vida como compositor. Probablemente fue su admiración por los clásicos lo que llevó a Brahms a escoger la combinación de clarinete y cuerdas.

El Quinteto Op.115 de Brahms es una de las obras de mayor distinción que encontramos en el repertorio de música de cámara; la impresión que dejó en el público de la época fue profunda. Después de publicado en 1892, se publicó arreglada para piano a cuatro manos; como sonata para violín y piano y como sonata para clarinete y piano. Incluso en el estreno de la obra que contó con la participación del Cuarteto Joachim y Münhfeld en el clarinete, se tuvo que repetir el apacible segundo movimiento.